Como lo hice para la plática que di sobre Ciencia y Religión hace unos meses, he hecho una versión escrita de una plática sobre Pseudociencia que he presentado en un par de ocasiones. Dejar las cosas por escrito me sirve para ordenar mis pensamientos mejor y editarlos considerablemente. Puedo dejar todo en una forma extremadamente pulida comparada con lo que diría de manera oral improvisada porque puedo editar, referenciar, borrar, cambiar de opinión, pensar dos veces antes de comprometerme a un punto de vista, etcétera. La primer vez que ofrecí esta charla fue por invitación de un amigo al colegio Instituto de Ciencias, y la segunda fue por invitación de la Sociedad Astronómica de Guadalajara. En ambas ocasiones presenté prácticamente el mismo material, aunque la segunda ocasión incluí algunas mejoras basadas en la reacción a la primera. Lo siguiente es una versión escrita de mi exposición, transcrita y aumentada prácticamente diapositiva por diapositiva.
Introducción
Existen dos motivos para estar interesados en la demarcación entre la ciencia y la pseudociencia, que en general pudiéramos nombrar el motivo teórico y el práctico. En el primer caso, lo que se busca es completar el marco teórico de una cuestión mayor, que es la definición de la ciencia y, más ambiciosamente, del conocimiento. Desde el punto de vista práctico, quisiéramos tener herramientas para poder tomar mejores decisiones en nuestras vidas cada vez que se nos presente un conocimiento con la etiqueta de "científico". El prestigio de la ciencia es algo buscado por quienes pretenden persuadir a otros de la veracidad de sus ideas o la eficacia de sus productos y uno debería estar preparado para distinguir entre lo genuino y las imitaciones. Si esto parece algo remoto a la vida diaria, considere que se hacen declaraciones de tipo científico rutinariamente acerca de los siguientes temas, entre otros:
- Salud: tratamientos para todo tipo de padecimientos, desde cáncer hasta estrés, se presentan como basados en ciencia. Algunos son científicos y otros no.
- Derecho: no toda la evidencia es igual de importante en un caso criminal: considere el peso que se le da a un testimonio comparado con una prueba de ADN que lo contradice.
- Medio Ambiente: distintos puntos de vista se presentan como científicos o no en torno a temas sumamente importantes, como el calentamiento global o los cultivos transgénicos.
- Educación: lo que los jóvenes aprendan va a determinar sus herramientas para enfrentarse al mundo, y quisiéramos que estén preparados para enfrentarlo como realmente es y no una versión fantasiosa.
- Periodismo: basta ver las noticias todos los días para ver el choque entre diferentes "expertos" sobre acontecimientos locales e internacionales para darse cuenta que alguien tiene que estar muy, muy equivocado.
Definiciones
Comenzando por lo más básico, el diccionario de la RAE define a la Ciencia así:
Ciencia: Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente.Hasta ahí suena todo bien, pero más adelante veremos que no es tan sencillo en la realidad. Entonces, ¿qué es la pseudociencia? En esto, la RAE no es muy útil:
Pseudocientífico: falsamente científico.Haciendo un corto viaje a la Stanford Encyclopedia of Philosophy, encontramos algo mucho más útil. Voy a ser algo audaz y resumiré el artículo completo sobre el tema (que vale la pena leer en sí) en unos puntos breves:
La pseudociencia es una ciencia impostora. Es una colección de creencias pertenecientes a una doctrina no-científica cuyos promotores 1) quieren hacer pasar como si fuera científica o 2) presentan como una alternativa a la ciencia. Usualmente los promotores de la pseudociencia oscilan entre ambos puntos, frecuentemente cambiando de postura según el argumento que estén teniendo en ese instante.¿Cuál es el problema?
Uno pudiera pensar que, teniendo la información anterior, sería cuestión solamente de ver cuáles áreas de estudio cumplen con las definiciones y cuáles no, y terminamos. Resulta que esto ya se ha intentado por muchas personas y no es tan fácil como quisiéramos. La situación actual es más o menos ésta:
- Sí hay consenso sobre muchos casos particulares de pseudociencias que son obvios.
- No hay consenso sobre los criterios generales que unen a esos casos particulares.
- La pseudociencia es difícil de definir porque la Ciencia es difícil de definir (a pesar de los diccionarios). Cada una de las palabras en la definición de Ciencia arriba citada es debatida extensamente incluso ahora mismo y el área que se dedica al estudio de la cuestión, que es la Filosofía de la Ciencia, está sumamente activa y en desarrollo constante.
Cuando digo que la ciencia es difícil de definir, a lo que me refiero es que elaborar criterios que capturen todos los casos indudables de ciencia (física, química, biología, etc.) resulta en recetas simplistas o, por el contrario, en manuales interminables de reglas, excepciones, y excepciones de las exepciones. Para poder mantener el nivel de este texto en "Introducción Práctica", voy a tener que echar mano de la audacia otra vez, con perdón de los estudiosos rigurosos del tema, y dejaré un breve resumen de toda la Filosofía de la Ciencia y algunos de sus personajes en unos pocos puntos:
- Falsabilidad: Las teorías científicas pueden, en principio, ser refutadas por evidencia nueva (Popper). Si no se puede plantear un escenario hipotético que demuestre que una idea es falsa, entonces no es científica, pues es tautológica o está mal definida y se ajusta a lo que sea. En otras palabras, para que una teoría sea científica ésta debe comprometerse a un resultado y decir, "Si tengo razón acerca de que X funciona así, también deberíamos observar que Y. Si Y no se cumple, entonces estoy equivocado." Si una teoría no se compromete a nada, no es científica. Por ejemplo, cada vez que una teoría de conspiración se topa con un problema, el conspiranóico mueve la portería de lugar y dice "¡Ajá! La conspiración es aún mayor de lo que pensé. ¡Los reptilianos alienígenas han borrado sus huellas para hacerme quedar mal!"
- Paradigmas: Una vez que una teoría funciona se usa para resolver problemas, sin que necesariamente se busque desprobarla (Kuhn). En la práctica, en la Ciencia no se anda para un lado y para otro tratando de probar ni desprobar nada. Más bien, la mayor parte del tiempo se usan herramietas que ya están bien establecidas para sacarles jugo y resolver problemas prácticos, sin preocuparse realmente por formular hipótesis falseables.
- Comprobabilidad: Las teorías se fortalecen cuando tienen éxito ante los intentos de falsificarlas (Sokal & Bricmont). La falsabilidad por sí sola ignora el hecho de que las predicciones que surgen de una teoría pudieran estar bien o mal. Cuando están mal, pues la teoría es refutada pero, ¿cumplió con ser "científica", según el criterio? Más impresionante es cuando una teoría pudiera estar equivocada, se pone a prueba, y sale airosa. Entonces la teoría se fortalece y gana puntos en el camino a ser Ciencia.
- Progreso: los programas de investigación son científicos si continuamente proponen y comprueban conocimiento nuevo. Un programa de investigación está viciado si solamente explica cosas que ya se saben (Lakatos).
Casos difíciles vs. Casos fáciles
Hacer Ciencia es un proceso de muchos pasos, y no está claro cuál es la frontera entre cada uno, ni si todos los pasos son necesarios para cumplir con los criterios de la sección anterior. De nuevo si me preguntaran a mí, la Ciencia es ante todo una forma de buscar conocimiento. Entonces caemos necesariamente a preguntar qué es el conocimiento y ahí es donde las cosas se vuelven interesantes. En el mundo real, inclusive los casos más incontrovertibles de Ciencia en acción constan de partes que, por sí solas, quizá no veríamos como científicas.
Por ejemplo, un comité de expertos puede decidir darle dinero a un proyecto de investigación o no. Si dejamos de lado los casos de interés personal, corrupción, etcétera y suponemos que este comité está solamente interesado en financiar los proyectos más prometedores, sus decisiones están afectando el conocimiento que se pudiera obtener (o no). Decidir qué investigación vale la pena ya supone que saben algo de los potenciales méritos o beneficios de ésta, quizá basándose en la experiencia de financiar proyectos anteriores y los resultados que se obtuvieron ("¿Quieren dinero para otra prueba de la Relatividad General? ¿Cuántas veces tienen que repetirnos que Einstein tenía razón?"). A lo que voy es: ¿es el proceso de financiamiento de proyectos de investigación científica en sí un proyecto científico?
Otras preguntas no triviales en esta categoría pudieran ser las siguientes:
- ¿Las explicaciones científicas que resulten ser equivocadas son ejemplos de pseudociencia, o son solo parte del proceso?
- Cuando hay una ciencia legítima pero que está en su estado inmaduro, ¿los errores inevitables que comete son pseudociencia?
- Si hay un argumento matemáticamente perfecto que no aterriza a una observación física posible de realizar, ¿eso es pseudociencia?
- Si hay distintas explicaciones para un mismo fenómeno, ¿cúal es el criterio para decidir cuál es la explicación mejor?
Las buenas noticias...
Afortunadamente, las sutilezas que estudia la Filosofía de la Ciencia suelen estar a muchos niveles de sofisticación por encima de la necesaria para identificar los casos "fáciles" de pseudociencia. Como dijo el juez Potter Stewart en la Suprema Corte de Estados Unidos acerca de la pornografía, aunque sea difícil de definir rigurosamente, uno la reconoce cuando la ve. Esto es gracias a las características tan descaradas que presenta, entre las cuales resalta ante todo la deshonestidad intelectual y un rechazo a adoptar métodos para contrarrestarla. Esta deshonestidad no necesariamente es dolosa: basta con ser ignorante de los sesgos cognitivos que los humanos tenemos de manera natural. La inmensa mayoría de los charlatanes son, sin duda, sinceros.
En la ciencia se ha aprendido la dura lección de que los humanos no somos suficientemente listos ni honestos para entender al mundo solamente echándole ganas. Por eso la ciencia ha desarrollado métodos de control de calidad para detectar esta deshonestidad en sus distintas formas, como:
- Falacias (errores de razonamiento)
- Fraudes (datos deliberadamente inventados)
- Sesgos cognitivos (parcialidad)
- Falsos positivos (correlación vs. causación, coincidencias, errores metodológicos)
- Escepticismo
- Estudios controlados
- Arbitraje por colegas/competidores
- Transparencia en los métodos, argumentos y datos
Antiguo: dudar inclusive de lo más evidente, resultando en la desesperanza de poder obtener conocimiento alguno.
Moderno: creer pero siempre en proporción a la evidencia.
Negacionista: impostor del escéptico moderno que ignora, niega, distorsiona o falsifica la evidencia por razón de su agenda ideológica.
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| Peter Boghossian |
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| Carl Sagan |
- Estudiar lógica: falacias formales e informales. Tan solo con saber cómo reconocer un silogismo válido y algunas de las falacias informales más comunes pueden ser la diferencia entre creer por completo una charlatanería o darse la vuelta.
- Ley de Sagan: Las declaraciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria. No es lo mismo decir que tengo un perro en mi casa, que decir que tengo un cocodrilo. La "evidencia" que se pida para cada una de estas proposiciones debe estar en proporción su impacto.
- Técnica de Feynman: pedir que te expliquen sin usar las palabras sofisticadas o que las definan primero (energía, cuántico, epigenética, fuerza, qualia).
- Navaja de Occam: no complicar las explicaciones más de lo necesario. Antes de proponer una explicación complicada a un problema, hay que comprobar que las explicaciones más sencillas realmente no sean suficientes. (Esto se caricaturiza diciendo que la explicación más sencilla tiende a ser la correcta, pero eso es entender mal la Navaja.)
- Navaja de Hanlon: no atribuir a la malicia lo que se explica mejor por la incompetencia (es un caso particular de la Navaja de Occam). Ser un conspirador perverso es difícil: requiere malicia, intención, planeación, muchas mentiras, sobornos y múltiples crímenes y cómplices. Pero ser idiota es muy fácil para la mayoría de la gente, y especialmente cuando están en posiciones de poder.
- Hacerte amigo de un experto. De veras, hay mucha gente (¡sobre todo estudiantes de posgrado y recién doctorados!) que realmente sabe cosas y estaría feliz de sentir que es de utilidad para alguien en el mundo real. Contactarlos es fácil a través de las páginas de muchas universidades y uno que otro blog.
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| Fuente |
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| Fuente |
- Lo similar cura a lo similar.
- Las concentraciones diluídas son las más potentes.
Ejemplo 3: apropiación inepta de Ciencia legítima
Esto sucede cuando ideas y términos científicos son utilizados de manera incompetente: magnetismo, energía, física cuántica, relatividad, genética...
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| Deepak Chopra, culpable de los puntos 1 y 2. |
Generalmente sigue alguno de dos patrones de razonamiento espurio:
- Yo creo X, que me es misterioso. La mecánica cuántica me es misteriosa también. Entonces, han de ser lo mismo.
- Nadie le creía a Einstein. Nadie me cree a mí. Por lo tanto, soy como Einstein.
Ejemplo 4: Falacia naturalista
Lo siento, pero lo natural en general no es bueno. La Naturaleza está llena de bichos, inundaciones, terremotos y hasta plantas venenosas que te van a matar. Los avances de la medicina moderna han sido gracias a interrupciones del orden natural de las cosas y no de su cumplimiento. Uno no puede, a partir de cómo son las cosas, deducir como deberían ser. Un ejemplo de esta falacia en acción es toda la industria de alimentos orgánicos, que se dedica a vender productos menos nutritivos a mayores precios con el pretexto de que la biotecnología es malévola. Si quieren saber más, escribí un artículo bastante detallado sobre ese tema también.
Ejemplo 5: Estándares deliberadamente bajos
Las revistas arbitradas y los estudios controlados presentan obstáculos insuperables para la charlatanería común. La solución de los científicos impostores a este problema es sencilla: hacer sus propias publicaciones de sus propios estudios, evaluados por sus propios expertos falsos. Cuando se les exige que demuestren evidencia de que sus tratamientos funcionan, se citan a sí mismos:
Ni siquiera pueden publicar en Wikipedia, que ha logrado imponer estándares relativamente altos para las referencias permitidas en sus artículos. Ante una petición por parte de un grupo de Psicología Energética de permitirles usar sus propias fuentes, el director de Wikipedia, Jimmy Wales, les respondió tajantemente que no permitiría charlatanería en su sitio:
Ejemplo 5: Incomprensión del efecto placebo
Mencioné antes los remedios "inertes" usados en los estudios controlados. Estos remedios son técnicamente conocidos como placebos, y son sustancias que se sabe de antemano son inertes y no tienen ningún efecto terapéutico (pueden ser agua, pastillas de almidón sin nada, o chochos). Se administran para poder diferenciar los efectos curativos reales de muchos otros fenómenos que, en su conjunto, se conocen como efecto placebo.
El efecto placebo es una mejoría medible, observable o percibida en la salud o comportamiento que no se puede atribuir al tratamiento que se ha aplicado.
¡No es "mente sobre cuerpo"! Puede deberse a un sinnúmero de razones: un mal diagnóstico inicial, regresión a un estado "menos peor", condiciones que varían o mejoran por sí solas (dolores de cabeza, ansiedad), variabilidad en cómo la gente se evalúa a sí misma, y muchas cosas más. Si un estudio concluye que el efecto de un tratamiento es igual al de un placebo, eso es un resultado negativo, pues significa que no hay ningún efecto aparte de las condiciones azarosas que siempre se dan. La gente realmente se siente mejor, pero no se debe al tratamiento.
Yo lo explicaría así: si algo funciona solo cuando te engañas a ti mismo, es porque no funciona.
La lista de impostores de la ciencia es larga y las formas de defraudar a otros y a uno mismo son incontables. Detectar la pseudociencia no es un ejercicio meramente académico: la gente gasta dinero y, en ocasiones, puede inclusive morir por utilizar tratamientos falsos (El sitio What's the harm? documenta casos de gente, incluyendo niños, que ha muerto por usar homeopatía en vez de tratamientos establecidos). Además, nos encontramos ante "expertos" que abogan por cómo nos deberíamos alimentar, o cómo resolver problemas existenciales como el calentamiento global (algunos simplemente niegan que haya algo por resolver). Afortunadamente, muchos casos particulares de pseudociencia son de fácil diagnóstico, si estamos preparados para admitir cuando estamos equivocados.
- skepdic.com Diccionario del escéptico.
- sciencebasedmedicine.org Investigadores médicos discutiendo los últimos avances (y retrocesos) en lenguaje divulgativo.
- retractionwatch.com Colección de estudios retractados por errores y fraudes.
Un debate útil para ver el choque entre la razón y la charlatanería es este, donde Sam Harris y Michael Shermer educan a Deepak Chopra y una Jean Houston:
ACTUALIZACIÓN 17 de julio de 2017: la charla salió bien y nuevamente quedé sorprendido por el número de personas que están interesadas y educadas acerca de estos temas. Hubo un caballero que jugó la carta del "¿y qué hay del amor y la espiritualidad?", pero el intercambio se mantuvo relativamente civil. Corregí algunos errores de dedo y redacción en el artículo y agregué uno que otro enlace.







































